Los servidores de la nación: influyentísimo, mañas y abuso de poder

OpiniónLos servidores de la nación: influyentísimo, mañas y abuso de poder

Por: Guillermo Guerrero Viramontes

Dirigente Antorchista en Fresnillo, Zac.

Se observa un panorama sombrío, las miradas de las personas reflejan un desprecio hacia los que prometieron mejorar su suerte, pues a más de dos años del nuevo gobierno, ningún programa logra impactar a pesar del propósito de la Secretaria del Bienestar como encargada “de diseñar, planear, ejecutar y coordinar las políticas en materia de desarrollo social y calidad de vida, realizar programas sociales que combatan la marginación atendiendo la principales causas de la misma”.

Sin embargo, a pesar de la declaratoria y objetivos poco se lleva a la práctica. En colonias y comunidades no se garantiza el bienestar social, tampoco tienen un pueblo o colonia modelo que les sirva como carta de presentación en donde gobiernan y  se demuestre que pasamos de pueblos olvidados e inseguros a tener ciudadanos con mejor calidad de vida, pero tampoco existe un programa exitoso, incluyente y de verdadero impacto social.

   A casi 3 años de los gobiernos de la 4t, no se ven por ningún lado fertilizantes y semillas mejoradas a bajos precios, no hay programas de implementos agrícolas, las cosechas siguen parando en manos de los coyotes porque los precios de garantía no llegan en el momento adecuado, tampoco se ve coordinación en los tres niveles de gobierno porque la federación secuestra recursos y programas.

Zacatecas está relegada del presupuesto, de nada sirve la influencia de vacas sagradas  de origen zacatecano incrustadas en el gobierno federal si no aportan al desarrollo de su estado y como el tiempo apremia pues el proceso electoral está más cerca no queda de otra que recetarnos las mismas prácticas de lo que tanto criticaron al anterior grupo en el poder, ya desfilarán por las calles los servidores de la nación, empleados del gobierno federal y activistas de morena con lista en mano promoviendo a sus candidatos, usando la figura presidencial para los próximos comicios.

El remedio que nos quieren recetar ante la pobreza e inseguridad es el mismo, en sexenios anteriores el candidato triunfante convertía a promotores del voto en funcionarios públicos, asignándoles buenos sueldos y funciones como levantar el padrón de beneficiarios para usarlo en las siguientes elecciones y ahora es lo mismo; los servidores públicos federales vigilan importantes programas como la aplicación  de vacunas contra la epidemia y sigue presente el influyentísimo como quedó claro con la aplicación de las vacunas contra Covid- 19 en la entidad con la complacencia de la delegada del bienestar Verónica Díaz.

Lo que estamos presenciando en México durante este periodo electoral es la historia de siempre pero enriquecida con las experiencias electorales de 2018 usando los programas sociales que se reparten de forma indiscriminada entre la población humilde intentando comprar su conciencia con su propio dinero, el de los impuestos. Afortunadamente, la realidad mexicana ha comenzado a desmentir tantas promesas descabelladas y autoalabanzas de honestidad, rectitud moral, democracia y combate a la corrupción como características esenciales del nuevo régimen.

La estrategia de cargar al erario el pago de una maquinaria electoral como los servidores de la nación de Morena para garantizar la continuidad en el poder es un acto parcial, inequitativo, antidemocrático y abusivo.

Morena atenta contra el derecho de los demás partidos, de candidatos ajenos y finalmente se burla de todos los ciudadanos porque se usan recursos públicos poniendo en desventaja a los opositores que no tienen medios para influir en la población ni para financiar sus actividades en su labor propagandística frente al aparato electoral del estado encabezado por el primer mandatario provocando un proceso electoral injusto e ilegal. Ante el abuso del poder y las mismas mañas, no hay mal que dure cien años ni loco que lo aguante.