Guillermo Guerrero Viramontes: Los presidentes municipales en tiempos de lucha

Alcaldes de varios evstados del país acudieron el martes 22 de octubre a palacio nacional a exigir una audiencia con Andrés Manuel López Obrador, el presidente de la república,  para solicitar recursos para obras de infraestructura y seguridad pública.

 La respuesta que encontraron el día de su manifestación no fue la esperada pues fueron recibidos con gas lacrimógeno atentando sus derechos constitucionales, lo que constituye un acto represivo.  ¿Qué nos dice esta primera protesta de presidentes municipales? Que la política  de López Obrador  a 10 meses de  su gestión no impacta en el desarrollo de los ayuntamientos, que los alcaldes son los primeros en darse cuenta que no habrá cuarta transformación debido a acciones como la suspensión del Ramo 23 en los 2457 municipios que hay en todo el  país.

En la mayoría de ellos se corre el riesgo de un colapso del que difícilmente se podrá salir y las consecuencias serán desastrosas pues no habrá obras de agua potable,  drenajes, ni de infraestructura educativa, mientras que los recursos destinados  a mejorar la vivienda  los suprimieron también de golpe porque la mayor cantidad de  dinero se destina a través de las tarjetas y que ya no habrá más, con esos recursos las familias pobres deberán resolver todas las necesidades de salud, alimentación, trasporte, etc, pero sobre todo deben olvidarse de obras para sus comunidades.

Después de la agresión se esperaría una actitud conciliadora y constructiva por parte de las autoridades federales que debieran sentirse apenadas por reprimir no a cualquier vecino, sino a un grupo considerable de servidores públicos que forman parte de uno de los tres niveles de gobierno en el estado mexicano. Hasta el momento no hay respuestas contundentes a sus pliegos petitorios, no se dice  de obras a realizar, del tema de seguridad, de programas de empleo temporal, de las acciones con que van a sustituir  a los que ya fueron eliminados como Procampo, Prospera, Seguro  Popular, estancias infantiles, comedores comunitarios etc., lamentablemente de eso nada se menciona, solo se logra una reunión con el subsecretario de Gobernación Ricardo Peralta quien se comprometió a intermediar una reunión con la Secretaria de Hacienda a efecto de instalar una mesa de trabajo con los diputados, sin asegurar si quiera cuando serán recibidos.

 Es bueno que los presidentes municipales se atrevan a manifestarse  a sabiendas de lo que eso implica en aras  de un mejor desarrollo del país, pero se comete un error desde mi punto de vista  al creer que basta su investidura para que les hagan caso, es necesario echar mano de la fuerza del pueblo, hay que  organizar al pueblo, hacerle conciencia de la situación en la que viven y que si quieren ver transformado y resueltos los problemas de su municipio tendrán que participar con ellos en la lucha. Los antorchistas teníamos razón al exigir obras para pueblos y colonias sumidas en la pobreza, aun así los morenistas nos acusaron de devoradores del presupuesto y de corrupción, hoy la lucha de los alcaldes de México  confirman que teníamos razón: debemos exigir que el presupuesto público se siga aplicando en obras prioritarias y se deje de reprimir.

 Ya  llegó la hora  de que todos los pobres e inconformes de México nos unamos para exigir alto a los abusos de poder y respeto a los derechos de la Carta Magna violentada por el gobierno de la cuarta trasformación.